sep 28

Tratamiento de la foliculitis

Existen muchas opciones de tratamiento para la foliculitis así como recetas de cuidado de la piel que ayudan restablecer los folículos de las personas afectadas. El tratamiento específico depende de la causa de la foliculitis. Algunas terapias caseras para los casos leves de foliculitis bacterial incluyen el uso de peróxido de benzoyl, clorexidina, o fisoderm dos veces al día. Los resultados pueden ser alcanzados con una combinación de terapias empleando productos tópicos y jabones antibacteriales.

El tratamiento holístico de la foliculitis puede incluir remojar el área afectada en una solución de vinagre blanco (1 parte de vinagre por cada 4 partes de agua) o sumergirse en una tina de baño con blanqueador muy diluido (1/4 de taza de blanqueador en una bañera llena de agua).

La foliculitis bacterial puede ser tratada con jabones antibacteriales y antibióticos tópicos u orales. Es importante tener en cuenta que al igual que con cualquier otra condición, ninguna terapia funciona por igual a todas las personas. En algunos casos convendría que su doctor evaluara la causa de su foliculitis. Los casos moderados de foliculitis bacterial pueden ser tratados por una rutina diaria de aplicación de un antibiótico tópico, tales como la loción clindamición o metronidazol. En otros pacientes quizá funcione mucho mejor un tratamiento de la foliculitis basado en antibióticos de administración oral.

Ocasionalmente, los médicos podrían prescribir un tratamiento breve con una crema esteroidal de mediana potencia como triamcinolona una o dos veces al día para las zonas inflamadas o con picazón. La foliculitis inflamatoria también puede ser tratada con esteroides tópicos y/o inmunomoduladores como Elidel o Protopic. Aunque estas cremas están aprobadas para la dermatitis atópica y el eczema, su uso puede ser considerado no recomendado

La foliculitis por hongos o fúngica es tratada frecuentemente con un champú anti hongos como ketoconazol dos veces al día. La foliculitis más resistente o profunda puede requerir la adición de una crema anti fúngica tópica como lotrimin o terbinafine, y una píldora como fluconazol (Diflucan).

Por otra parte,  la decoloración persistente de la piel puede ser tratada con cremas de prescripción como hidroquinona, ácido kojic y ácido azaléico. Los casos severos de foliculitis y una combinación con el acné han sido tratados con píldoras de isotretinoina por varios meses obteniendo resultados favorables, observados entre las primeras 2 a 3 semanas de tratamiento constante. Otros medicamentos orales están reservados para casos de acné muy severo, y su uso en el tratamiento de la foliculitis no está recomendado.

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sep 23

 

Causas de foliculitis

Las causas de la foliculitis pueden responder a una gran variedad de factores externos, pero en términos generales la foliculitis es causada por una infección de los folículos pilosos debido a una bacteria, virus u hongo. La causa más común de la foliculitis es la bacteria de estafilococo.

Los folículos son más densos en el cuero cabelludo, pero están presentes en todo el cuerpo a excepción de las palmas de las manos, plantas de los pies, y membranas mucosas, tales como los labios. Si un folículo se daña éste vuelve más susceptible a una invasión.

Entre las causas más comunes de daño folicular se encuentran:

  • Fricción debido a afeitarse o usar ropa muy ajustada
  • Transpiración excesiva
  • Condiciones inflamatorias de la piel, incluyendo dermatitis y acné
  • Heridas en la piel, tales como quemaduras o heridas quirúrgicas
  • Cubrir la piel con prendas plásticas o cinta adhesiva
  • Factores de riesgo

Cualquier persona puede desarrollar foliculitis, pero ciertos factores pueden hacer que una persona sea más susceptible a esta condición. Estos factores comprenden:

  • Condiciones médicas que reducen la resistencia a las infecciones, tales como diabetes, leucemia y trasplante de órganos
  • Una condición de la piel preexistente como acné o dermatitis
  • Heridas en la piel a causa de cirugías
  • Terapia prolongada contra el acné por medio de antibióticos
  • Terapia tópica con corticosteroides
  • Obesidad (la foliculitis es más común en personas con sobrepeso)
  • Exposición al agua caliente, como en bañeras de hidromasajes o piscinas con calefacción

La mayoría de los casos de foliculitis son totalmente curables. Existen muchas causas poco comunes de foliculitis que podrían no ser curables. Con frecuencia estos casos más resistentes pueden ser controlados con tratamiento adecuado o medicación. En ocasiones la foliculitis desaparece completamente por sí sola sin tratamiento. Usualmente mejoras después de la adolescencia y la adultez joven. La mayoría de los pacientes pueden esperar una duración corta de este padecimiento con una eliminación sencilla.

Aunque la mayoría de los casos de foliculitis no son contagiosos, los casos causados por una infección pueden ser transmitidos de persona a persona por el contacto con la piel, compartir navajas, o a través de jacuzzis y tinas. La foliculitis puede ser estéril (no infecciosa) o causada por un hongo, bacteria o virus. En estos casos es posible que se transmita de persona a persona por contacto cercano con la piel. Algunas personas sencillamente son más susceptibles a desarrollar foliculitis debido a su estado de salud general, estado inmune posiblemente alterado, historial de exposición y condiciones de la piel como eczema o piel extremadamente seca.

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sep 22

Foliculitis: definición y síntomas

 

Es conveniente que se conozca la definición y síntomas de la foliculitis con el fin de reconocer cuando ésta se presenta. La foliculitis ocurre cuando los folículos pilosos se infectan, generalmente con estafilococos u otro tipo de bacterias. Las infecciones severas pueden causar pérdida permanente del cabello y cicatrices, incluso la foliculitis leve puede ser incómoda y embarazosa.

La infección aparece con frecuencia en forma de barros o granos con punta blanca al rededor de uno o más folículos (los pequeños orificios por donde sale el pelo). La mayoría de los casos de foliculitis son superficiales, y pueden originar picazón, e incluso en ciertos casos también dolor. La foliculitis superficial con frecuencia desaparece por sí sola al cabo de unos días, pero la foliculitis profunda o recurrente puede requerir de tratamiento médico.

Síntomas

Los signos y síntomas de la foliculitis varían dependiendo del tipo de infección.

 La foliculitis del tipo superficial comprende los casos en que es afectada la parte superior del folículo y puede ocasionar:

  • Pequeños bultos rojos que se desarrollan al rededor de los folículos
  • Ampollas llenas de pus que se revientan y luego se cubren con costras
  • Piel roja e inflamada
  • Picazón y sensibilidad en la zona

Entre los tipos de foliculitis superficial se encuentran: a) La foliculitis estafilococal, la cual está marcada por ampollas con pus que pican y pueden presentarse en cualquier lugar del cuerpo donde haya folículos presentes. Ocurre cuando los folículos se infectan con una bactaria de estafilococo. Aunque las bacterias viven en tu piel todo el tiempo, generalmente causan problemas cuando entran a tu cuerpo a través de una cortada o herida. Esto puede ocurrir al afeitarse, rascarse o al sufrir una herida en la piel. b) Foliculitis pseudomona. Las bacterias pseudomonas que causan este tipo de foliculitis se reproducen en un amplio rango de ambientes, incluyendo bañeras cuyos niveles de cloro y pH no están bien regulados. En un periodo de ocho horas o cinco días de exposición a la bacteria, aparecen un enrojecimiento o erupción con picazón que posteriormente puede convertirse en ampollas con pus. Esta erupción puede empeorar en personas que constantemente llevan trajes de baño con agua contaminada contra la piel.

Por definición la foliculitis profunda se inicia más profundo en la piel que rodea el folículo y afecta al folículo completo. Los signos y síntomas incluyen:

  • Un bulto grande e inflamado
  • Ampollas con pus que revientan y se cubren con costras
  • Dolor
  • Posibles cicatrices una vez que desaparece la infección

Este tipo de foliculitis puede presentarse en las siguientes formas: a) Foliculitis gramnegativa. Ésta se desarrolla algunas veces en pacientes que están llevando un tratamiento para el acné a base de antibióticos. Los antibióticos alteran el balance normal de bacterias en la nariz lo que origina un sobrecrecimiento de organismos dañinos (bacterias gramnegativas). En la mayoría de la gente esto no causa problemas, y la flora de la nariz regresa a la normalidad una vez que se suspenden los antibióticos. En raras ocasiones, las bacterias gramnegativas se esparcen y causan nuevas lesiones de acné. b) Furúnculos y carbuncos. Estos se presentan cuando los folículos se infectan de forma profunda con bacterias. Usualmente aparece un furúnculo de forma repentina como un bulto rosado o rojo. El área circundante también puede enrojecerse e inflamarse. Posteriormente el furúnculo se llena de pus y crece más grande y con más dolor hasta que finalmente se rompe.

Los casos de foliculitis leve y sus síntomas con frecuencia sanan sin tratamiento. Pero si la infección no mejora después de darle los cuidados apropiados, se propaga o se vuelve recurrente, es importante consultar con un médico o dermatólogo.

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sep 21

Diferencia entre ansiedad y miedo

Para comprender la diferencia entre ansiedad y miedo es necesario entender que en su nivel más básico, la ansiedad es una emoción. Dicho simplemente, una emoción es un estado que se asocia frecuentemente con cambios en los sentimientos, el comportamiento, pensamientos y fisiología. La ansiedad, como todos los estados emocionales, puede ser experimentada en diversos grados de intensidad. Por ejemplo, podríamos decir que estamos felices, pero una expresión más intensa de esta misma emoción podría expresarse como júbilo. Pero a diferencia de la emoción conocida como “felicidad”, la cual tiene muchas palabras para describir los diferentes grados de su intensidad, la ansiedad es una sola palabra que representa un amplio rango de intensidad emocional. En el extremo más bajo del rango de intensidad, la ansiedad es normal y adaptiva.  En el extremo más alto del rango de intensidad, la ansiedad puede volverse patológica e inadaptiva.

Mientras que todos experimentamos ansiedad, no todos la experimentamos con la misma intensidad, frecuencia, o duración que alguien que tiene un desorden de ansiedad. Analicemos más de cerca algunas diferencias entre ansiedad normal y el miedo.

Grados  normales de ansiedad y miedo       

La ansiedad tiene un pariente muy cercano conocido como miedo, ambos son considerados emociones. Mientras que hay muchas coincidencias entre ambos términos, también existen algunas diferencias importantes. El miedo generalmente se considera una emoción primaria, mientras que la ansiedad es considerada una emoción secundaria que representa la elusión del miedo (incluyendo la elusión del estimulo que produce el miedo). Las emociones primarias se refieren a emociones que son reconocibles a través de expresiones faciales, y pueden ser interpretadas fácilmente  por un observador, por ejemplo la felicidad, la rabia, la tristeza, el miedo, la sorpresa, el disgusto, etc. Las emociones secundarias, tales como la ansiedad, no son reconocibles a simple vista por un observador, y con frecuencia son consideradas como una experiencia interna y privada.

Sin embargo, la diferencia más importante entre el miedo y la ansiedad es que el miedo es la respuesta a un peligro que se detecta en nuestro entorno, mientras que la ansiedad se refiere a la anticipación de alguna amenaza potencial que pudiera o no suceder en el futuro. En otras palabras, el miedo es una respuesta a un peligro inmediato en el presente, y en tanto que la ansiedad está asociada con una amenaza futura. En un estado de ansiedad, una persona se está preparando para lidiar con un problema o dilema futuro el cual se anticipa que causará algún tipo de daño si no se evita que ocurra. En este respecto, la ansiedad es una emoción normal y adaptiva.

Foto | TLC

sep 19

Tratamiento de la hernia de disco

Es posible que la mayoría de las personas se recuperen de forma favorable siguiendo el tratamiento de hernia de disco. El problema recae en que la recuperación por lo general es larga: toma mucho tiempo recuperarse de una hernia de disco. De hecho existen numerosos tratamientos los cuales incluyen desde medicamentos específicos hasta simple reposo. Entre los medicamentos se suelen prescribir analgésicos y antiinflamatorios, unos para aliviar el dolor, los otros para reducir la presión que soporta el nervio de la columna. Otros tratamientos incluyen fisioterapia y cirugías en algunos casos. Se recomienda ampliamente bajar de peso para tratar esta condición.

 El pronóstico del problema, así como la forma de atenderlo, depende del grado de desplazamiento del núcleo discal. Cuando el riesgo es identificado como leve, el tratamiento de la hernia de disco es conservador, lo que significa que no requiere de cirugía alguna. La aparición de otros síndromes de tipo neurológico, que implican un mayor compromiso de la médula, así como la tendencia del dolor a no ceder son condiciones que implican la necesidad de una cirugía como solución terapéutica.

 Los tratamientos conservadores se dividen, principalmente, en dos tipos, los tratamientos clínicos y los kinésicos. Un tratamiento clínico se limitará a la prescripción de medicamentos: antiinflamatorios no esteroides, analgésicos, complejo de Vitamina B12, inclusive corticosteroides de depósito por vía intramuscular. Los tratamientos kinésicos consisten en la aplicación de ultrasonidos, onda corta, microondas y otros, y su aplicación tiene una duración de aproximadamente unas seis semanas.

 El tratamiento quirúrgico de la hernia de disco  más efectivo hasta el momento es el de la extirpación. Consiste en remover quirúrgicamente el disco herniado. Este procedimiento puede hacerse por medio de una incisión practicada por el centro de la columna en la zona lumbar, la que es la operación más tradicionalmente realizada, o mediante una pequeña herida de dos o tres milímetros hecha en una zona lateral a la columna. Debe señalarse que para que esta operación pueda llevarse a cabo es necesario hacerse previamente una serie de pruebas que determinen con la mayor precisión posible el grado de compresión al que está sometido el nervio por el influjo de la hernia discal. También es necesario señalar que estos procedimientos es necesario realizarlos con el equipo médico apropiado, debido al tipo de tejido con el que se está tratando, particularmente con tecnología óptica moderna, pues se trata de una cirugía microscópica.

 Otro tratamiento de la hernia de disco que se está aplicando en la actualidad con buenos resultados es el de las inyecciones de ozono. Resulta ventajoso porque es un tratamiento ambulatorio practicado con anestesia local y prácticamente sin dolor, consistente en un set de aplicación de inyecciones en tres etapas, primero en los músculos para-vertebrales y luego dentro del disco intervertebral. Los resultados de estas inyecciones, tanto como los de la cirugía no son inmediatos y la mejora se percibirá entre unas dos y seis semanas después.

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jul 31

tratamiento de la gastroenteritis

A pesar de que la mayoría de las personas que la padecen no requieren ningún tratamiento de la gastroenteritis formal, la clave para una recuperación más rápida y segura es una buena hidratación. El tratamiento en el hogar consiste en la adecuada ingesta de líquidos, de manera que la deshidratación sea prevenida. Los recomendados son líquidos especialmente diseñados para rehidratar rápidamente (como las diversas marcas de bebidas energizantes-rehidratantes y electrolitos orales comerciales), pero no jugos de frutas o leche. Si se presenta deshidratación, la persona afectada debe ser evaluada por un profesional de la salud, quien es probable que comience un tratamiento de elección para la rehidratación rápida.

Los medicamentos pueden ser prescritos como tratamiento de la gastroenteritis o para reducir los síntomas, por ejemplo, prometazina (Phenergan), proclorperazina (Compazine) u ondansetron (Zofran) se pueden prescribir para reducir los vómitos. Algunos médicos sugieren usar estos sólo en supositorio (o IV) ya que los pacientes con frecuencia simplemente regurgitan las píldoras. Otros pueden prescribir difenoxilato y atropina (Lomotil) o loperamida (Imodium) para frenar la diarrea. Muchos médicos se limitan a no sugerir ningún tratamiento para los síntomas de gastroenteritis, en vista de que todos los medicamentos tienen efectos secundarios, y el médico se figura que si el paciente se mantiene bien hidratado, los síntomas pronto se detendrán de todos modos.

Una vez que los síntomas de gastroenteritis disminuyen, especialmente los vómitos, los médicos recomiendan una dieta a base de bananas (plátanos), arroz, manzanas y tostadas por un día o dos antes de comenzar una dieta regular.

Las personas que presentan síntomas más graves, u otros síntomas además de la gastroenteritis, necesitan ser evaluadas, diagnosticadas y tratadas por un médico puesto que será probable que el paciente tenga una enfermedad específica que necesitará ser tratada. El tratamiento de la gastroenteritis dependerá de la causa de la enfermedad (por ejemplo, la salmonelosis o la toxina de Clostridium difficile). La administración de antibióticos y otros tratamientos pueden estar contraindicados por algunas de estas enfermedades, debido a lo cual un diagnóstico preciso es importante.

¿Cómo puede prevenirse la gastroenteritis? (tratamiento profiláctico).

Son varios los pasos que en general pueden tomarse para prevenir o reducir el riego de contraer gastroenteritis. Estos son los siguientes:

  • El lavado de manos, especialmente antes de comer y después de cualquier forma de interacción con una persona infectada, así como el de artículos.
  • No comer alimentos poco cocinados, especialmente carnes.
  • No comer o beber alimentos crudos o agua sin tratar.
  • No beber líquidos sin tratamiento o sin pasteurizar, especialmente la leche.
  • Lavar abundantemente cualquier producto antes de comerlo.
  • Evitar todos los alimentos crudos y el hielo al viajar; únicamente beber de productos sellados y envasados y utilizar agua embotellada para lavarse los dientes.

jul 29

Causas de la gastroenteritis

Muchos con la enfermedad desconocen las causas de la gastroenteritis. La mayoría de los adultos con gastroenteritis se sienten incómodos, pero no tienen una enfermedad grave. Esto no siempre es cierto para los niños y bebés, o algunos adultos (personas mayores, inmunodeprimidos), porque se deshidratan rápidamente. Si la deshidratación se desarrolla y no se invierte rápidamente, este síntoma puede hacer que una infección que generalmente se resuelve por sí sola sin tratamiento médico se convierta en una enfermedad grave.

¿Qué causa la gastroenteritis?

Este padecimiento tiene muchas causas, pero una de las causas de gastroenteritis más frecuentes son las virales y bacterianas. Otras causas pueden variar en gran medida, como los parásitos, toxinas, alergias a los alimentos y medicamentos. Muchas de las causas de gastroenteritis en realidad llegan a desarrollar otros síntomas gastrointestinales que se consideran por sí mismos enfermedades específicas. A continuación presentamos una lista con las principales causas:

Virales: norovirus (causa de entre 50% y 70% de los casos en adultos); rotavirus (común causa de diarrea en niños, ocasionalmente produce deshidratación); adenovirus; astrovirus; sapovirus.

Bacteriales: E. Coli, staphylococcus, salmonella y shigella (por alimentos contaminados), clostridium difficile, listeria y campylobacter (contaminación por lácteos), vibrio (por agua contaminada; produce cólera), bacillus (por arroz contaminado), yersenia (por cerdo contaminado), aeromonas y plesiomonas (por pescados y mariscos contaminados).  

Parásitos: giardia (fuente de diarrea por agua contaminada), cryptosporidium, entamoeba (por agua contaminada; produce amibiasis).

Otras causas de la gastroenteritis: alergia a alimentos, antibióticos, toxinas y medicamentos (por efecto secundario).

¿Cómo se contamina la comida por los virus de la gastroenteritis?

Los alimentos se contaminan fácilmente por las personas que preparan o manipulan alimentos, y tienen gastroenteritis viral. Muy a menudo, no lavarse adecuadamente las manos o limpiar los alimentos (por ejemplo, las verduras y frutas) que podrían estar contaminados con aguas residuales o aguas no tratadas permite la contaminación viral. Esta situación de contaminación es esencialmente la misma para muchos de los patógenos bacterianos y otros que pueden causar gastroenteritis bacterianas.

¿Quién está en riesgo?

La gastroenteritis es una enfermedad muy común, la mayoría de la gente se encuentra en un cierto riesgo de encontrar las causas de gran difusión. Este riesgo se debe a la falta de higiene de algunas personas con la enfermedad que se pueden encontrar con frecuencia en la vida diaria (por ejemplo, bebés, niños o algunos manipuladores de alimentos). Algunas personas tienen mayor riesgo de infección, por ejemplo, las personas que viven o trabajan en condiciones de hacinamiento debido a la mayor probabilidad de que una persona infectada entre en contacto con muchas otras. Las mujeres embarazadas no corren un gran riesgo si se mantienen bien hidratadas, de lo contrario, pueden ponerse ellas mismas y sus bebés en riesgo de complicaciones de deshidratación, tales como insuficiencia renal, alteraciones de electrolitos, shock y muerte fetal.

Foto | siftdusttoss

jul 29

La gastroenteritis

La gastroenteritis es la inflamación del tracto gastrointestinal que involucra al estómago, a los intestinos, o ambos, y que por lo general resulta en diarrea, calambres abdominales, náuseas y posiblemente vómitos. La gastroenteritis es frecuentemente llamada “gripe estomacal” o “gripe de estómago”, porque la causa más frecuente de gastroenteritis es viral. Sin embargo, esta terminología confunde a algunas personas porque los virus de la influenza (virus de la gripe) no causan gastroenteritis.

La gastroenteritis puede ser confusa para la gente porque se considera una enfermedad en sí misma, pero también se puede considerar síntoma de otras enfermedades. Por ejemplo, una persona que tiene los síntomas de la gastroenteritis y, finalmente, desarrolla diarrea sangrante no se diagnostica con gastroenteritis, sino con alguna otra enfermedad. Por desgracia, hay muchas enfermedades específicas que se manifiestan con síntomas de gastroenteritis, por lo general al principio del proceso de la enfermedad.

Para complicar las cosas aún más, a menudo la confusión se genera cuando el término gastroenteritis se ve modificado por palabras como “suave” o “grave”. “Gastroenteritis grave” es un término no específico que por lo general significa diferentes cosas para diferentes investigadores. El significado es por lo general implicado por el proceso de la enfermedad que se está discutiendo. Por ejemplo, en el contexto de un artículo sobre las causas virales de la gastroenteritis, por lo general significa diarrea que causa deshidratación, mientras que en otro artículo acerca de una causa bacteriana de la gastroenteritis puede significar diarrea sanguinolenta con fiebre.

 La mejor manera de resolver esta terminología no específica asociada con la gastroenteritis es para los autores y profesionales de la salud definir lo que entienden por gastroenteritis. Aunque puede haber desacuerdo sobre los términos, por lo menos su significado será evidente para los lectores de artículos individuales. En consecuencia, para este artículo, gastroenteritis significará la aparición a corto plazo (que dura alrededor de 2 a 5 días y la resolución, en algún momento durante un par de días adicionales) de síntomas que pueden incluir todos o algunos de los siguientes.

  • Diarrea sin sangre
  • Náusea
  • Vómitos ocasionales en menos de 48 horas
  • Calambres abdominales (intermitentes, generalmente aliviados con la defecación)

Otros síntomas como una fiebre leve (alrededor de 100 F, 37.7 C), escalofríos leves, a veces un dolor de cabeza y / o dolores musculares, y una sensación de estar cansado pueden desarrollarse. Todos los síntomas anteriores pueden desarrollar gastroenteritis severa, lo que significa para este artículo, la deshidratación, que puede ser mortal, especialmente en los niños.

Foto | medicalook

jul 28

la colitis

La colitis es una inflamación del revestimiento interno del colon y se asocia con diarrea, dolor y sangre en las heces. Existen numerosas razones por las cuales el colon se inflama, incluyendo:

  • Infección
  • Pérdida del suministro de sangre al colon
  • Enfermedad inflamatoria intestinal o invasión de la pared del colon con colágeno o células blancas linfocíticas de la sangre.

¿Cuáles son las causas de la colitis?

Todos los tipos de colitis son asociados con la inflamación del colon, aunque algunos tipos pueden ser más graves y potencialmente peligrosos que otros. Cuando un paciente se queja de dolor abdominal y diarrea con o sin sangre en las heces, es importante diagnosticar el tipo de colitis ya que los tratamientos son diferentes para los diferentes tipos de colitis.

¿Cuáles son los síntomas de la colitis?

La inflamación del colon causa en las capas musculares un espasmo intermitente que produce un dolor similar a un calambre, es decir, un dolor que va y viene. El dolor generalmente se siente en la parte inferior del abdomen. Ya que los músculos no se contraen en un patrón normal y el contenido del colon se mueve a través de éste rápidamente, hay pocas oportunidades para la reabsorción de agua. Esto conduce a diarrea acuosa. Si el revestimiento del colon se inflama y se rompe, se puede producir una hemorragia.

Cuando se padece de colitis, particularmente en los casos de colitis que comprometen el colon distal (recto y colon sigmoide), el dolor suele ir en crescendos que preceden a una evacuación diarreica. Después de la evacuación intestinal, el dolor puede ceder, sin embargo, regresará luego con el próximo episodio de dolor. Dependiendo de la causa de la colitis podrá o no presentarse fiebre y, posiblemente, malestar general.

¿Cómo se diagnostica la colitis?

El diagnóstico de la colitis y sus causas siempre comienza con la consulta del historial clínico. La información del paciente ayuda al médico a guiar la dirección para el diagnóstico y tratamiento. En los pacientes con dolor abdominal y diarrea, es importante saber cuándo los síntomas comenzaron, cuánto han durado, si vienen y van, y lo que los hace mejorar o empeorar. Se pueden hacer preguntas acerca de los viajes, pues las infecciones pueden surgir durante un viaje, cuando el organismo (aparato digestivo) se expuso a agentes adversos o extraños, distintos a lo que está acostumbrado a tolerar.

Si el paciente tiene sangre en las deposiciones (que en general, no es normal) se harán preguntas exploratorias para detectar cáncer de colon o pólipos. La intoxicación alimentaria que no se deba a infecciones bacterianas por lo general no causa sangre en las heces. Puede ser necesaria la evaluación de los otros sistemas del cuerpo (cardiovascular, neurológico, etc.).

 Foto | xyhealth

jul 28

tratamiento del síndrome de fatiga crónica

El tratamiento del síndrome de fatiga crónica es distinto para cada paciente pues a pesar de décadas de intensa investigación, la causa del SFC sigue siendo desconocida. Muchos agentes infecciosos y diferentes causas fisiológicas y psicológicas han sido considerados; la búsqueda continúa. Mucha de la investigación en curso sobre una causa se ​​ha centrado en el papel que los sistemas inmune, endocrino y nervioso pueden jugar en el SFC. El SFC no es causado por la depresión, aunque las dos enfermedades a menudo coexisten, y muchos pacientes con SFC no tienen ningún trastorno psiquiátrico.

Tratamiento

Puesto que no hay cura conocida para este padecimiento, el tratamiento del síndrome de fatiga crónica está dirigido a aliviar los síntomas y mejorar la funcionalidad. Una combinación de terapias farmacológicas y no farmacológicas se recomienda normalmente. No existe un tratamiento único que ayude a todos los pacientes con SFC. Cambios de estilo de vida, incluida la prevención del exceso de ejercicio, reducción del estrés, restricciones en la dieta, estiramientos suaves y suplementos nutrimentales, se recomiendan con frecuencia, además de terapias de fármacos utilizados para tratar el sueño, el dolor y otros síntomas específicos.

La fisioterapia cuidadosamente supervisada también puede ser parte del tratamiento para el SFC. Sin embargo, los síntomas pueden ser exacerbados por una actividad física demasiado ambiciosa. Un enfoque muy moderado de ejercicio y administración de las labores se recomienda para evitar el exceso de actividad y prevenir el desacondicionamiento. Se piensa que los retrasos en el diagnóstico y el tratamiento están asociados con malos resultados a largo plazo. Por ejemplo, la investigación en los Estados Unidos ha demostrado que quienes padecen SFC por dos años o menos tuvieron más probabilidades de mejorar. No se sabe si la intervención temprana es responsable de este resultado más favorable, sin embargo, cuanto más tiempo una persona está enferma antes del diagnóstico, más complicado parece ser el curso de la enfermedad.

Recuperación del SFC

El SFC afecta a cada individuo de manera diferente. Algunas personas con síndrome de fatiga crónica permanecen confinadas en casa y otras mejoran hasta el punto de que pueden volver al trabajo y otras actividades, a pesar de que continúan presentando los síntomas. Las tasas de recuperación para el SFC no están claras. Las tasas de mejora variaron de 8% a 63% en una revisión de 2005 de los estudios publicados, con una mediana de 40% de pacientes que mejoran durante el seguimiento. Sin embargo, los casos en que la recuperación de SFC es completa pueden ser raros, con un promedio de sólo el 5% a 10% manteniendo remisión completa estricta.